Una falacia es una inferencia o argumento que no siendo válido, se presenta como tal. A diferencia de los sofismas, no se cometen necesariamente para engañar.

Allá donde miremos o pongamos atención, encontramos continuamente ejemplos de falacias y sofismas.

Distinguimos entre falacias formales, que se refieren a la estructura de la inferencia o argumentación, y no formales, que se refieren al contenido. Dentro de las falacias no formales hablamos de falacias de la ambigüedad, y falacias materiales de pertinencia y de la inducción.
Las falacias materiales de pertinencia son aquéllas en las que las premisas no aportan la información pertinente para establecer la conclusión.
Voy a comentar en este post algunas de las falacias materiales de pertinencia más habituales.
Falacia “ad hominem”: argumento en contra de una opinión basada en la censura o crítica a la persona que la sostiene. Las apelaciones a la descalificación personal de quien mantiene una tesis, en vez de refutar o argumentar contra ésta, sólo descalifica a quienes la usan, en un diálogo racional. Son muy habituales.
.El sr. Pérez afirma que la sal disuelve la nieve. El sr. Pérez es propietario de unas salinas. Es falso que la sal … Haz click para continuar leyendo el artículo completo >>>

Fuente: http://silviaherbon.com/falacias-materiales-de-pertinencia/