By Juanjo Pina

“Los honorables”, les llamaban. Como apodo. Unos de buenas, otros con sorna, muchos con envidia o miedo. La filé Klar hacia honor a su nombre y era una de las más extrañas en origen. Tenía casi 8000 miembros, separados en grupos de 30 personas como máximo, por casi todo el mundo. Fue el resultado de mezclar una comunidad teki de Larvik, en Noruega, – formada por el hijo de un armador e inspirada en una comuna canaria muy poblada a finales de los 20 – con un invento diabólico y maravilloso, que atrajo hacia ellos a los más extraños comuneros. Muchísimos criminales, budistas reciclados, potentes intelectuales y gente rara en general.

El invento no fue un salto tecnológico, pero aprovechó la revolución en neurociencia, materiales, electrónica y software de finales de los 20 en algo que muchos pensaron previamente, con lo que incluso muchos fantasearon, pero que ellos sacaron de los laboratorios, diseñaron, perfeccionaron y ofrecieron, por vez primera, en abierto y a pecho descubierto: el casco Klar. Un casco con auricular y lentilla (que emitía y recogia información), con un micro pegado a la boca (después se lo implantarían todo) que te conectaba, a la vez, a todos … Leer artículo completo >>>

Fuente: http://juanjopina.fileaesir.com/file-unio-viii-una-llamada-incomoda/