Aceptémoslo: el mundo alberga lugares y experiencias maravillosas, pero también esconde una enorme cantidad de desgracias y de miseria. Ahora bien, ¿por qué este empeño creciente en nuestra sociedad para caramelizar y ocultar como perros rabiosos lo más perverso y dañino de la realidad de nuestro mundo? Si queremos y esperamos que, tanto en el presente como en un futuro, cada vez más personas puedan dedicarse a ofrecer soluciones o paliativos para muchos de nuestros males, ¿no sería lo lógico que nos familiaricemos antes, de forma realista, tanto con lo mejor como con lo peor del ser humano? De la misma forma, si continuamos educando a nuestros hijos acostumbrándoles desde pequeños a la ceguera, el futuro que les espera inevitablemente será cada vez más negro. En relación a esta cuestión, Lea Vélez, una interesantísima escritora que podéis seguir tanto en su perfil de twitter como también en facebook, comparte esta reflexión con una sinceridad, mordacidad y lucidez realmente brillantes: “Si veis un estado de FB en el que mis hijos hablan de hacer la guerra, os pido encarecidamente que os guardéis las ganas de predicar sobre lo mala que es la guerra porque ya tuve bastante con la profesora que … Haz click para continuar leyendo el artículo completo >>>

Fuente: http://www.blackblog.es/ser-sincero-en-un-mundo-hipocrita/